Informe redactado a comienzos de Febrero de 1942 por el Major von Lauchert, comandante del I./Panzer-Regiment 35, donde se corrige la posición del anterior comandante del Regimiento, Oberstleutnant Hochbaum, en relación a una série de puntos incluidos en un cuestionário del General de las Tropas Rápidas sobre las experiencias realizadas por los regimientos acorazados en la Campaña del Este.

OU, 06.02.1942

I./Panzer-Regiment 35

Abt. Ia






En relación a:
General der Schnellen Truppen beim OKH del 20.12.1941 Nr. 2345/41 g.

Asunto:
Experiencias de la Campaña del Este

Dirigido a:
General der Schnellen Truppen beim OKH a través de la 4. Panzer-Division





Debido a que el Oberstleutnant Hochbaum, el anterior comandante del Regimiento, ha asumido entretanto la comandancia del Pz.Rgt 7 y el Regimiento en una série de puntos es de otra opinión se añaden a las diferentes cuestiones unos comentarios adicionales.


En relación a las cuestiones 1 - 4:
De acuerdo.


En relación a la cuestión 5:
Debido a su blindaje, armamento y condiciones de visiblidad el Panzer II no es apto para ser empleado como vehículo de reconocimiento. Cuando durante la Campaña del Este ha sido empleado en estas labores ha sufrido generalmente graves pérdidas, razón por la que tras un relativo corto periódo de tiempo ya no se disponía practicamente de Panzer II. Un nuevo carro de reconocimiento debe disponer en primer lugar de un blindaje que le permita resistir el fuego de cañón anticarro y de cañón antiaéreo. En segundo lugar se encuentra su velocidad y movilidad: tiene que ser más rápido que la mayoría de los carros de combate del regimiento. Su armamento no es tan importante: se propone una ametralladora y un fusíl anticarro modelo 40. Debido a que para los proximos combates en el Este no puede contarse con un nuevo vehículo y al hecho que vá a tenerse que continuar empleando el Panzer II en estas funciones, se propone que éste al menos sea equipado con la cúpula del Panzer III.


En relación a la cuestión 6:
Los efectos del fuego de artillería, tambien el fuego masivo, sobre los carros de combate han sido relativamente menores, siendo peligrosos generalmente unicamente los impactos directos. Formaciones muy anchas y el circunvalar estas posiciones han sido medidas empleadas con éxito. Especialmente incomodas han sido posiciones defensivas de cañones anticarro y cañones antiaéreos perfectamente camufladas. Especialmente para estos casos un carro de reconocimiento fuertemente blindado es imprescindible. La instrucción de todos los conductores de carro de combate en analizar el terreno sobre la posibilidad de existencia de posiciones defensivas de cañones anticarro y antiaéreos es importante. En muchas ocasiones mediante fuego de ametralladora contra zonas del terreno sospechosas se ha logrado desenmascarar al enemigo a tiempo. Especialmente incomodas y muy peligrosas han sido las minas, que el enemigo ha empleado de forma masiva y muy habilmente. Todos los vehículos enemigos que han sido capturados se encontraban minados. La limpieza de campos de minas se ha visto extremadamente dificultada por el hecho que el enemigo ha mezclado minas de madera y de metal. Tropas de choque enemigas no han representado generalmente una amenaza para los carros de combate. En ningún caso tropas de choque enemigas han logrado asaltar uno de nuestros carros de combate; las aperturas de tiro para pistola y subfusíl han sido suficientes. Se han empleado para la defensa grandes cantidades de granadas de mano; se han necesitado en el interior de las torretas sacos con granadas de mano.


En relación a la cuestión 7:
De acuerdo. Se añade que no se considera ventajoso incluir un sistema giratório para la ametralladora pues el comandante aún y así está obligado a mantener medio cuerpo fuera de la torreta, algo que le expone innecesariamente, mientras que con la tapa de la cúpula cerrada apenas puede sucederle algo. Las pérdidas de carros de combate por ataques aéreos a baja altura han sido mínimas.


En relación a la cuestión 8:
De acuerdo.


En relación a la cuestión 10:
Sobre el carro de mando debe de decirse lo siguiente: la falta de un cañón ha sido en muchos casos una desventaja. Aún y así debe de tenerse en cuenta que el espacio disponible en el vehículo de mando y la libertad de movimiento que ofrece al comandante y su ayudante es imprescindible. El adicional espacio para el cañón, artillero, cargador y munición debería de ser creado, es decir, se trataría de un nuevo diseño.

Dentro del regimiento la posición del oficial de comunicaciones es en el carro de mando junto al comandante, mientras que en el batallón junto al comandante se encuentra su ayudante. La mejor posición del oficial de comunicaciones dentro del batallón es en un segundo carro de mando para desde él poder controlar la emisión de mensajes y, en el caso de que por las razones que fueran la emisión de mensajes individuales no se produjera con éxito, poder volver a reenviarlos, aliviando de esta forma las labores del comandante.


En relación a la cuestión 11:
Un vehículo con equipo de comunicación con aviones de reconocimiento y cazabombarderos es para el Regimiento imprescindible (para el Batallón no es necesario pero sí ventajoso).


En relación a la cuestión 12:
De acuerdo.


En relación a la cuestión 13:
Debe de añadirse: La equipación con un único tipo de proyectíl perforador es ventajoso pues así se facilita el abastecimiento y el amunicionamiento. El empleo de vehículos semiorugas para el transporte de munición no se considera correcto. En opinión del Batallón se considera que los vehículos empleados para el suministro de munición y de combustible deben ser remolcadores ligeramente blindados (tambien su parte superior): en primer lugar por su maniobrabilidad, en segundo lugar por los constantes ataques aéreos a baja altura por parte de la aviación enemiga y que han puesto continuamente en peligro el suministro de munición y combustible.


En relación a la cuestión 14:
De acuerdo. Se añade lo siguiente: La equipación de taller para el maestre armero tiene en cualquier caso que ser ampliada.


En relación a la cuestión 15:
El Batallón considera no acertada una centralización de los servícios de reparación y mantenimiento asignando un grupo de reparación y mantenimiento a cada batallón, pues cuando estos grupos tienen que operar siempre vá a ser necesaria su descentralización, provocada por el mero hecho que durante las operaciones las compañías generalmente se encuentras separadas y durante las pausas de combate cada compañía necesita su própia tropa de reparación y mantenimiento. El Batallón propone no modificar la vieja estructura de los grupos de reparación y mantenimiento y simplemente sustituir las motocicletas pesadas por Volkswagen. En el caso de estar disponibles los remolcadores de 1 tonelada han sido tambien empleados con éxito. Los jefes de las tropas de reparación y mantenimiento de los batallones deben estar equipados con camiones todoterreno medios equipados con tornos, lijadoras, taladradoras y generadores eléctricos y estos ser empleados ahí donde sean necesitados. El Kfz 2/40 con el que hasta ahora es equipado el maestre del parque de automóviles no ha operado con éxito y debe ser reemplazado por un Volkswagen.


En relación a la cuestión 16:
El Batallón es tambien de la opinión que el tanquista tras haberse jugado la vida en tres operaciones se ha ganado el derecho a vestir el uniforme negro. El uniforme negro en ningún caso ha influido en las pérdidas acaecidas. El uniforme negro ha sido empleado con total éxito. Los uniformes, tras haber sido limpiados, incluso despues de un largo periódo de operaciones, poseen todavía una apariencia muy aceptable. El color gris, en opinión del Batallón, no es ni una cosa ni la otra, además de ser más susceptible a la suciedad y el aceite. El regimiento acorazado entero puede vestir de negro, algo que facilitaría el suministro de vestimenta y el intercambio de tropas. Frecuentemente personal de las partes no combatientes ha tenido que ser integrado en las escuadras de combate y en estos casos siempre ha existido la dificultad del intercambio de uniformes. El personal de los camiones no necesita uniformes de camuflaje. Los motociclistas disponen ya de sus abrigos de goma. Los ingenieros y el personal de las compañías de vehículos semiorugas asignadas al regimiento podrían ser facilmente equipados con blusas de camuflaje similares a las de las SS.

El uniforme negro tiene que ser vestido como uniforme de servício y tambien introducido como uniforme de permiso: para el tanquista es incomprensible el no poder mostrar en público el honroso uniforme en el que ha combatido y sangrado. Aquellos que han combatido en el interior de un carro de combate son facilmente distinguibles por la insignia de combate acorazado.

El Regimiento dispone del diseño provisional de un nuevo uniforme para tanquista y si así se desea puede ser enviado.


En relación a la cuestión 17:
De acuerdo. Debe añadirse: Es necesario instruir intensivamente y bajo condiciones de guerra al reemplazo en el subfusíl y las granadas de mano. No es suficiente que el recluta haya lanzado una granada de mano y haya disparado en dos ocasiones el subfusíl en el campo de tiro. Es imprescindible instruir al recluta en el lanzamiento de granadas de mano bajo condiciones de combate, tambien desde el interior del carro de combate, así como en el disparo del subfusíl, tambien desde el interior del vehículo. Debe incentivarse el total domínio de estas armas. Debe asegurarse la equipación de los batallones de reemplazo con la correspondiente munición para pistola y subfusíl. El número de accidentes provocados por el mal uso del subfusíl es alarmante. Generalmente se considera necesaria una instrucción dentro de los batallones de reemplazo mucho más práctica y cercana a la realidad del combate.


En relación a la cuestión 18:
El Batallón incluye como anexo una propuesta del Oberleutnant Herre para la re-estructuración. Si bien el Batallón es consciente que no vá a poder llevarse a cabo para las próximas operaciones, en ella se encuentran una série de propuestas que durante el refresco de los regimientos acorazados podrían ser tenidas en cuenta. Se hace hincapié en tres reclamaciones básicas de la tropa:

  1. Total capacidad todoterreno y ligero blindaje de una parte de los vehículos empleados para el suministro de combustible y munición.

  2. Equipación con radio de las partes no combatientes, compañía-taller y jefes de las escuadrillas de reparación y mantenimiento, en caso contrario es imposible una precisa y rápida dirección de estas importantes unidades.

  3. Cañón antiaéreo cuádruple de 2 cm (Vierlingsflak) para la protección de las partes no combatientes pues los cazabombarderos blindados enemigos son inmunes al fuego de ametralladora.

En relación a la cuestión 18, punto 2):
El Batallón no está de acuerdo. El pelotón de reconocimiento en el transcurso de las tres campañas ha sido empleado ininterrumpidamente en labores de reconocimiento, instrucción y pequeñas misiones de combate. Ha sido comandado siempre por el mejor teniente (Leutnant) del Batallón. Este hecho demuestra la importancia del pelotón de reconocimiento y que en ningún caso puede calificarse como de prescindible. Debe de estar equipado con ametralladoras y subfusiles, no con carabinas. Se reclama urgentemente una equipación adicional con granadas de humo.


En relación a la cuestión 18, punto 5) b, c, e y f:
El Batallón no está de acuerdo. Véase la propuesta de re-estructuración. La agrupación de los vehículos de abastecimiento de combustible y los de abastecimiento de munición solamente sería posible durante las operaciones, de hecho el Batallón ya lo ha realizado en el transcurso de operaciones sin necesidad de modificar la actual estructura.


Otras reclamaciones urgentes del Regimiento: como mínimo un vehículo semiorugas por batallón para el transporte de heridos así como la asignación de varios vehículos blindados ligeros de reconocimiento (Panzerspähwagen) para así asegurar la movilidad del ordenanza del estado mayor del regimiento y del estado mayor del batallón. Durante las operaciones y con el objetivo de establecer contacto ó de emitir mensajes estos hombres frecuentemente han tenido que recorrer largos trayectos a pie en terreno todavía ocupado por el enemigo. Estas misiones en muchas ocasiones no pueden llevarse a cabo en Volkswagen y los carros de combate son demasiado lentos.





Firmado: von Lauchert
Major y Comandante del Batallón